Si preguntas a la mayoría de agencias web por una landing page o una web corporativa, lo más probable es que te propongan WordPress + Elementor. No es casualidad: es la combinación más usada. Sin embargo, si realizamos un análisis y evaluamos de forma honesta cuáles son las mejores tecnologías para cada tipo de proyecto, la realidad es que «lo más usado» no siempre es «lo mejor para todos los casos».
Este post es el primero de una serie en la que analizaremos decisiones estratégicas con criterios objetivos, para ayudarte a decidir con información y argumentos.
Nuestro objetivo es que, al contratar un servicio, sepas exactamente qué estás contratando, por qué lo haces y qué puedes esperar de esa decisión.
Esto no significa que una opción vaya a ofrecer siempre mejores resultados que otra. No obstante, sí puede contar con más argumentos a favor: mejorar el funcionamiento del servicio, facilitar la captación de clientes y, potencialmente, reducir costes a largo plazo.
Porque tomar una buena decisión no consiste en acertar siempre, sino en contar con la información y los criterios necesarios para decidir mejor.
Por qué WordPress + Elementor domina el mercado
Entender por qué algo es tan popular y tan usado, ayuda a entender cuándo merece la pena aplicarlo para tu proyecto. Las razones son claras:
- Curva de aprendizaje baja. Con conocimientos básicos y algo de tiempo, es posible crear una página web con un editor visual de arrastrar y soltar como es Elementor. Además, en youtube hay miles de tutoriales que explican su funcionamiento y te guían en un paso a paso. Por ello, su aprendizaje no resulta especialmente complejo y existe una amplia disponibilidad de recursos de formación y orientación al alcance de cualquier usuario.
- Coste inicial reducido. El alojamiento actualmente ya no supone un coste elevado para el proyecto, existen empresas que por un coste reducido te permiten tener alojada tu web y con los planes anuales te incluyen el registro del dominio. Además, Elementor trabaja sobre wordpress, un CMS gratuito y que ya casi todos los alojamientos tienen un instalador automático para WordPress. Por otro lado, Elementor tiene una versión gratuita que puede ser suficiente para muchos proyectos. Incluso en aquellos casos que sea necesario contratar la versión Pro para una sola web, con un coste aproximado de entre60 y 85€ anuales por web, un precio más que asequible.
- Velocidad de entrega. Una web “de folleto” se monta en días, no en semanas. Una vez que entiendes el funcionamiento y te acostumbras al manejo del mismo, el tiempo del diseño se reduce drasticamente. Con esta formula incluso el cliente final se puede plantear hacerlo sin depender de nadie.
- Ecosistema gigantesco. Cuenta con plugins para prácticamente cualquier necesidad, además de una gran cantidad de documentación y soporte en español. Esto permite aprovechar soluciones que ya han sido desarrolladas, probadas y utilizadas por miles de usuarios, sin necesidad de inventar nada nuevo.
- Autogestión. El cliente puede editar textos e imágenes sin depender de nadie. No necesita de una agencia que haga los cambios que solicite, los puede hacer él mismo dedicándole algo de tiempo a entender como funciona.
Para muchos proyectos, eso es exactamente lo que necesitan. El problema empieza cuando esa misma receta se aplica a todo, sin preguntarse si encaja. O cuando tu empresa escala más rápido de lo pensado y la gestión se vuelve tediosa y Elementor empieza a ralentizar la carga de la web.
Cuándo WordPress + Elementor es una buena decisión
Pero seamos justos: hay casos donde es la mejor opción, no un compromiso. También por eso es uno de los más usados, tiene una construcción sencilla y un mantenimiento que, con pocos clicks, te permitirá mantener la web al día.
- Webs informativas sencillas (presentación, servicios, contacto…) pensadas para empresas que necesitan una presencia online visual y atractiva, pero cuyo contenido se actualiza con frecuencia. Son ideales para publicar novedades, nuevos proyectos, noticias o cualquier información relevante, además de reforzar su posicionamiento online.
- Clientes no técnicos que quieren editar su propia web sin depender de una agencia para cada cambio de texto. El objetivo es romper esa barrera y acercar a la empresa a su público, dándole mayor autonomía y capacidad de autogestión. Así, podrán mantener sus contenidos siempre actualizados, realizar cambios cuando lo necesiten y hacerlo sin que los costes se disparen por depender de terceros..
- Blogs y proyectos de contenido donde el CMS y la facilidad de publicación son lo más importante. Webs donde se necesita lo básico, sin grandes funcionalidades adicionales, integraciones empresariales ni desarrollos a medida complejos.
- Lanzamientos rápidos para validar una idea antes de invertir más. Aunque la pongamos de última, es una de las mejores opciones para hacer un primer test sin invertir todo el presupuesto en la web, dejando más recursos para tus productos o servicios y pudiendo escalarla posteriormente sin que abandonarla suponga una traba por el alto coste inicial.
Si tu proyecto encaja en varios de estos puntos, WordPress con Elementor, o incluso directamente el editor de bloques nativo, puede ser perfectamente la opción adecuada. De hecho, Elementor indica que se han creado más de veintidós millones de páginas con su plataforma, por lo que no tendría sentido descartarlo de entrada.

Cuándo no es la mejor opción
Aquí está la parte incómoda. Conforme el proyecto crece en exigencia, Elementor empieza a mostrar sus límites. No solo por el diseño pesado, que han ido mejorando a lo largo de los años, sino porque la base sobre la que se monta (Wordpress) requiere también de mantenimiento. Según se van requiriendo más funcionalidades, se tiende a instalar más y más plugins que cubran esa necesidad, lo que puede hacer que se convierta en un monstruo que consume muchos más recursos de los que debería y que implica un mantenimiento aún mayor.
Rendimiento y Core Web Vitals
Elementor carga una cantidad notable de CSS y JavaScript (aunque ha mejorado con los años, como ya indicamos antes). Si a eso le sumado a los plugins habituales (sliders, galerías, optimizadores…), que se van añadiendo para hacer la web más atractiva, es fácil que la página de aterrizaje que debería cargar en un instante termine penalizando el LCP y el INP. Y la velocidad no es solo una cuestión estética: Google la utiliza como señal y, sobre todo, los usuarios abandonan las webs lentas. A estas alturas, nadie quiere esperar a que cargue una web.
Personalización real
Un editor visual te da libertad… dentro de lo que sus widgets permiten. Cuando necesitas un comportamiento a medida (un formulario con lógica, una integración específica, una animación concreta), acabas peleando con CSS parcheado o plugins de terceros que se contradicen entre sí.
O, la solución más habitual, terminas instalando un plugin para cada elemento que quieres añadir porque ese sí encaja con la estética que buscas. Llegas a tener decenas de plugins con cientos de funcionalidades que sobrecargan Wordpress, solo por una funcionalidad concreta que quieres de cada uno.
Mantenimiento y seguridad
Cada plugin es una superficie de ataque y una pieza que puede romperse en la siguiente actualización. Una web “a base de plugins” convierte el mantenimiento en un trabajo constante de parcheo. No solo debes revisar las actualizaciones de cada plugin cuando salgan, sino también mantener wordpress actualizado y comprobar qué plugins han dejado de recibir actualizaciones, para sustituirlos por otros o encargar un desarrollo a medida cuando queden descontinuados. ¡Y eso sin tener en cuenta que puedan dejar de ser compatibles con nuevas versiones de Wordpress!
Puedes revisar las vulnerabilidades que van apareciendo en las propias noticias de wordpress (https://es.wordpress.org/news/) así como en la web de INCIBE (https://www.incibe.es/incibe-cert/alerta-temprana/avisos). Si no mantienes tu web actualizada, tus datos, los de tus clientes y tu imagen corporativa pueden verse gravemente afectados e incluso puedes incurrir en sanciones por ello.
Escalabilidad
Un ecommerce con catálogo grande, una app web con lógica de negocio o un proyecto que crecerá en los próximos años suele superar lo que un page builder puede sostener con buen rendimiento. No quiere decir que no funcione, sino que, para ciertas integraciones, se puede llegar a quedar corto.
Cuando quieres conectarlo con el CRM de tu empresa, un sistema de logística o gestionar un tráfico importante, cualquier carga adicional no esencial puede hacer que gastes más tiempo y dinero en mantenimiento, en un alojamiento más potente o, incluso, que pierdas clientes por la lentitud en las páginas de pago.
Dependencia
Si tu web depende de un page builder y mañana quieres cambiar de diseño o de plataforma, migrar puede resultar costoso. La “libertad” del editor visual se convierte en un lastre cuando quieres salir, no porque no sea posible, sino porque tendrás que rehacer desde cero algo que simplemente quieres ampliar.
Está claro que, con cualquier cambio de plataforma, vas a tener que hacer modificaciones. Pero cuando usas plugins propietarios, cambiar tu tienda a Prestashop implica crear un nuevo diseño adaptado a la nueva plataforma. Esto puede pasar con cualquier diseño de cualquier plataforma cuando migras a otra.
La diferencia es que, en otros casos, hay apartados completos que se pueden reutilizar y extrapolar, mientras que con Elementor no tendrás tantas opciones de reutilización.
Criterios para decidir (sin dogma)
La pregunta correcta no es “¿WordPress es bueno o malo?”, sino “¿qué necesita este proyecto?”. Estas son las preguntas que hacemos antes de proponer cualquier tecnología:
| Factor | Pregunta clave | Si la respuesta es… |
|---|---|---|
| Autogestión | ¿El cliente quiere editar su contenido solo? | WordPress + editor visual |
| Rendimiento | ¿La velocidad es crítica para la conversión? | Sitio optimizado o generación estática |
| Personalización | ¿Hay lógica o comportamientos a medida? | Desarrollo a medida o headless |
| Escalabilidad | ¿Crecerá mucho en 2-3 años? | Arquitectura que se adapte, no parches |
| Presupuesto/plazo | ¿Qué inversión y tiempo hay realmente? | Equilibrar todas las anteriores |
La respuesta correcta suele ser “depende”. Como agencia que nace en Galicia, no podíamos dejar pasar la oportunidad de usar una palabra que tanto nos define. Y cualquier agencia que te venda una única respuesta para todo proyecto te está vendiendo comodidad, no asesoramiento.
No vas a encontrar una respuesta cerrada a esa pregunta sin analizar el motivo por el que creas tu web, el uso que le vas a dar y el tipo de web que quieres crear (landing, ecommerce, blog…) Por eso, cuando contactes con una agencia para hacerlo, prepárate para responder unas cuantas preguntas. Y si no hay preguntas… ¡Huye!
Porque para crear algo que te represente y que sea útil, se necesita conocer tu negocio y a tus clientes. ¡Y nadie mejor que tú para responder a esas preguntas y dar una visión de lo que realmente haces y necesitas para mejorar tu empresa!
Nuestra recomendación honesta
En CraftingBits apostamos por WordPress a medida cuando realmente encaja: webs de contenido, ecommerces de tamaño medio con WooCommerce, webs personales o proyectos que necesitan pequeñas mejoras de forma continua.
Cuando el rendimiento, la escalabilidad o la personalización lo requieren, trabajamos con tecnologías modernas como Laravel o Astro. Porque la tecnología más utilizada no debería dictar la elección. La elección debe partir de tu proyecto, tus objetivos y tus necesidades.
Ahí está la diferencia entre limitarse a ejecutar un trabajo y asumir la responsabilidad de recomendarte la solución adecuada para ayudarte a crecer.
Si estás dudando entre montar tu web con WordPress o apostar por otra tecnología, podemos analizar tu caso y decirte, con total honestidad, que opción te conviene más y por qué. No buscamos la solución más cómoda para nosotros, sino la que mejor funciona para nuestros clientes.
En el próximo post te contamos qué tecnologías elegimos para construir nuestras propias webs y apps, y por qué.
Spoiler: no hay una única respuesta, ni siquiera para nosotros. Cada proyecto es único y la tecnología debe adaptarse a él, no al revés.
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